Es una duda muy razonable, sobre todo si tu Instagram ya te trae clientes: "¿para qué voy a pagar una web si la gente ya me encuentra por redes?". La respuesta corta es que Instagram y una web hacen trabajos distintos, y para un negocio de El Prat de Llobregat que quiere crecer, se complementan mejor de lo que parece.
Instagram no es tuyo
Por muchos seguidores que tengas, esa cuenta vive dentro de una plataforma que no controlas: pueden cambiar el algoritmo, limitar el alcance, o incluso suspender la cuenta por error, y perderías de golpe tu única puerta de entrada. Una web es tuya: tu dominio, tu contenido, sin que nadie decida por ti quién la ve.
Google no indexa bien Instagram
Cuando alguien busca en Google "restaurante en El Prat de Llobregat" o "clínica dental El Prat", muy rara vez aparece un perfil de Instagram en los primeros resultados: casi siempre aparecen webs. Si no tienes web, ese tráfico de búsqueda directamente no te encuentra nunca, por muy activa que esté tu cuenta.
Da confianza distinta
Mucha gente todavía consulta la web antes de decidirse, aunque haya llegado desde Instagram: para ver precios, horarios, dirección o leer más sobre el servicio con calma. Una web bien hecha transmite una seriedad que un perfil social, por bonito que sea, no sustituye del todo.
Lo ideal: que trabajen juntas
- Instagram para contenido del día a día, cercanía y alcance
- La web como "base" permanente: quién eres, qué ofreces, cómo contactarte y reservar
- Enlaza tu Instagram desde la web, y tu web desde la bio de Instagram
No hace falta una web enorme ni cara para conseguir esto: con una landing sencilla y bien enfocada es suficiente para empezar (te lo explico con precios reales en el artículo sobre cuánto cuesta una web).
Si tienes Instagram pero no web, hablemos de cómo encajarían juntas en tu caso concreto.
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